Quizás me enamoré de la dulce avellana que recorría sus ojos de numerosas pestañas, de la forma en la que me miraba cuando estábamos solos .
Sus caricias que me transportaban a otro mundo , ese que los dos conocíamos , nuestro secreto , nuestro rincón especial.
Puede que no fuéramos tal para cual , el era moreno, yo , en cambio era doradita , a él le gustaba la electrónica , yo me decantaba por el rock .
A pesar de nuestras diferencias había algo claro , cuando nos mirábamos solo existíamos él y yo .
Sonrisas cómplices , besos desesperados , caricias , roces , solo tú y yo .
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